EMPEZANDO A COMER

Los colores de los alimentos
Hoy en día, los especialistas recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses, ya que es el alimento que satisface todas las necesidades nutricionales del bebé y fortalece su sistema inmunológico (defensas).
“Generalmente, desde el sexto mes de vida, se inicia la ablactación (introducción de alimentos sólidos y semisólidos en la dieta de los bebés). Pero la leche materna sigue ocupando un lugar muy importante dentro de la alimentación habitual, inclusive hasta los dos años de edad, tal como lo recomienda la propia Organización Mundial de la Salud”, señala el Pediatra Sergio Molina Espejo, de la Clínica Good Hope”.
El especialista sugiere el siguiente esquema de alimentación a partir de los seis meses:
6 a.m. Leche materna y/o fórmula – hasta 8 onzas
9 a.m. Papilla de frutas y Jugo de frutas (Todas las frutas excepto cítricos. Pera, durazno, melocotón, manzana, papaya, mango, lúcuma, melón, plátano de la isla, granadilla, etc. Al inicio cocidas, pero después, siempre crudas, ralladas o prensadas con tenedor).
12m. Para el almuerzo (combinar alimentos de cada grupo):
Recomendaciones: cocinar en pequeñas cantidades de agua, agregando apio, orégano y poquita cantidad de sal para darle más de sabor. Se puede adicionar, también, una cucharadita de aceite vegetal (soya, maíz, oliva, sacha inchi).
No licuar los alimentos, sino pasarlos por colador grueso o triturar con el tenedor para desarrollar la masticación.
A partir del octavo mes, se puede introducir el consumo de pescado blanco.
3 p.m. Leche materna y/o fórmula – hasta 8 onzas
6 p.m. Papilla de cereales pre cocidos (avena, trigo, cebada, maíz, arroz, quinua, kiwicha), fuente de vitaminas, fibra y proteínas. Pueden mezclarse con leche o caldo casero, pero agregarlos al final, nunca hervirlos juntos.
En caso de que el niño prefiera alimentos salados, ofrecer sopas más livianas. Los cereales serán agregados, entonces, a la fruta o en el almuerzo.
9 p.m. Leche materna y/o fórmula – hasta 8 onzas
Michael Van Straten y Bárbara Griggs, en el libro “Comidas sanas para sus hijos”, elaboraron una lista de alimentos contraindicados para bebés y niños pequeños:
Cafeína: Presente en el té y el café, libera estimulantes que pueden provocar malhumor e hiperactividad en los niños.
Hamburguesas: En este caso, las compradas envasadas o las de cadenas de comida rápida. Poseen un alto grado de grasas saturadas y aditivos químicos.
Jugos concentrados y gaseosas: Tienen en común el sabor dulce. Y el azúcar no debe estar en la dieta de un bebé. Además, las gaseosas suelen tener cafeína en su composición. Los jugos concentrados tienen aditivos químicos.
Azúcar: Es un hidrato de carbono que aporta calorías vacías y carece por completo de valor nutritivo.
Tengamos presente que la alimentación es la base necesaria para un buen desarrollo físico, psíquico y social de nuestros niños.
Para tener en cuenta:
El ambiente y la forma de alimentar al bebé son fundamentales. No se trata sólo de alimentarlo, sino de brindarle afecto y estimular su sistema sensorial.
El niño hasta el año debe aumentar unos 10 kilos de peso y crecer unos 25 centímetros, para lograrlo necesita alimentos ricos en hierro, calorías y vitaminas.
En esta temporada invernal, debe reforzarse el sistema inmunológico de los niños menores de un año con alimentos ricos en vitaminas C como papaya, mango, melón, brócoli, papa, pimentón, entre otros.








