Hace más de un mes que llego la resolución número 14 del juzgado de familia, en ella le advierten a la mamá de Fátima que tiene que cumplir con el régimen de visitas, sino se arriesga a una denuncia penal.
Resolucion Catorce
Sin embargo, ella, desafiando dicha resolución, no ha permitido las visitas y claro, ha generado las respectivas constataciones policiales y dichas constataciones policiales se presentaron al juzgado para obtener las copias certificadas y así poder efectuar la denuncia penal.
Pero, sospechosamente los cargos de la resolución 14 aún no llegan al juzgado…¡Es increíble!, por decir lo menos, pues se supone que a ambas partes se les notifica al mismo tiempo, y a mi abogada y a mí, sí nos hicieron llegar dichos documentos….Qué terrible que esto suceda y da que pensar de cómo se llevan las cosas en nuestro sistema judicial.
Esto es un obstáculo más porque claro va llevar más tiempo, pero no me van a detener en mi afán de estar cerca de Fátima: es un derecho de ella y mío.
Sigue burlandose de las leyes de nuestro país al no permitirle a una niña ver a su padre y pueda establecer con el una relación formal de padre-hija.
Lo que esta haciendo es claramente un abuso infantil.
La verdad no entiendo como la mamá de Fátima, teniendo una orden judicial para que me permita ver a mi hija, ella se ría se burle de la misma, que o quien le dan la seguridad para que antue así frente a un mandato judicial, esta semana deben de estar listas las copias certificadas que expide el juez de familia para denunciarla penalmente, pero a ella parece no importarle mucho lo que le pueda pasar. Espero de verdad que recapacite y mañana domingo 15 de febrero que tengo nuevamente visita me permita por fin ver a Fátima.
Hola, hace días que no escribo, siento que la justicia ya está llegando, espero que no pase mucho tiempo ya para poder ver por fin a Fátima. Hace poco una nueva amiga que no conozco personalmente y que la conocí por este grupo y Blog de Fátima me comento algo a lo que acá en Perú estamos acostumbrados, la famosa frase “La justicia tarda pero llega” esta en nuestra estructura mental la resignación, la paciencia, la impotencia y claro la corrupción, el abuso, etc. en cambio en otras culturas como la gringa el concepto equivalente es “Justicia que tarda no es justicia” es totalmente inversa y creo yo totalmente cierta. Ojala y nuestra justicia cambie y sea más rápida y sobre todo justa y que entienda que detrás de todos esos kilómetros de documentos hay seres humanos que esperan con ansias resultados.
Hoy 18 de enero y como establece la jueza de familia, fui a la visita de mi hija Fátima y tuve la misma respuesta que se repite las últimas semanas “No hay nadie en casa” y me la da un molesto vigilante…
Todo este proceso desgasta, ya me conozco de memoria la comisaría de Barranco y lo que es peor … A casi todos sus integrantes, lo que me permite asegurar que el efectivo que fue hoy era nuevo.
Todo esto que nos esta pasando a Fátima y a mi, en otros países ya esta catalogado como una forma de abuso infantil, en este caso contra Fátima.
Se denomina Síndrome de Alienación Parental (SAP), conocido internacionalmente por sus siglas en inglés, (PAS Parental Alienation Syndrome) al conjunto de síntomas que resultan del proceso por el cual un progenitor, mediante distintas estrategias, transforma la conciencia de sus hijos con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor, hasta hacerla contradictoria con lo que se esperaría de su condición.1 El término fue propuesto por el doctor en Psiquiatría Richard A. Gardner en 1985, como consecuencia del estudio que realizó en casos de divorcios conflictivos o destructivos. Con posterioridad, se han sucedido varios estudios que han intentado comprobar la universalidad de los comportamientos descritos en diversos países donde existe el divorcio.
El síndrome de alienación parental está considerado como una forma de maltrato infantil. Existen antecedentes en los que la justicia ha actuado penalmente contra dicho maltrato, que generalmente es causado por madres separadas movidas por el despecho o venganza hacia el otro progenitor. Sin embargo existe todavía una gran resistencia a tomar medidas impopulares por parte de los jueces en parte por la visión tradicional y sexista de que la madre garantiza siempre una mejor educación y en parte por la presión mediática que puede ver en decisiones en contra de los progenitores femeninos una discriminación sexista. Por otra parte, la resistencia de muchos profesionales se explica por los casos de maltrato (incluyendo casos de abusos sexuales) en los que judicialmente se ha alegado SAP para desacreditar el testimonio de la madre y de sus hijos víctimas de abusos. Por esta razón, el diagnóstico diferencial del Sindrome de Alienación Parental requiere que no exista maltrato previo, psicológico o físico, a la madre y los hijos, por parte del progenitor alienado.
A pesar de contar con la medida cautelar que me permite visitas a mi hija, me las siguen negando. Una vez más tuve que ir hasta la comisaría de Barranco para con un efectivo acercarme hasta la casa donde vive mi pequeña y que se realice la constatación policial. Ya tengo varias constataciones policiales y un grupo de ellas ya mi abogada las ha presentado al juzgado de familia que sigue mi caso. Espero que esta semana ya salga la orden de apercibimiento, que es como un ultimátum que le da el juzgado a la parte que se niega a obedecer el mandato judicial.
Policia en la puerta de casa de Fátima
Estando en la comisaría, me enteré que mi ex esposa había estado temprano en la mañana allí, quizás y como la semana anterior para tratar de impedir que la policía realice la constatación, felizmente esto no ocurrió y la constatación se hizo.
Tener este Blog y el grupo en Facebook está rindiendo sus frutos. Por un lado, todos los que lo leen y escriben me transmiten positivismo y me dan fuerzas necesarias para seguir adelante y además que me han llegado fotos e información sobre mi hija que agradezco infinitamente. Por otro lado, los ofrecimientos de ayuda, inclusive, desde el Congreso de la República, con un parlamentario que quiere revisar las leyes y ver cómo hacer que los procesos judiciales de familia sean mucho más rápidos y justos, también para los padres.
Mañana sábado 10 de enero me toca visita a mi hija Fátima, esto basado en medida cautelar del proceso de régimen de visitas. Lamentablemente he tenido que dejar de ir los días martes y jueves, porque mi ex esposa apelo a la sentencia que salió a mi favor. Ahora tendré que esperar quien sabe cuanto tiempo más a que el proceso pase a la Sala Superior y allí por fin den espero la sentencia final y luego de eso espero también que cumplan con la sentencia.
No pierdo la esperanza de que mañana pueda ver a Fátima y por fin pueda iniciar con ella una relación que nunca se debió cortar y que nunca terminara.
Hoy, primer domingo del mes (04 de enero) fuí – como lo establece la resolución emitida por el juzgado (medida cautelar) – a ver a Fátima y para variar, el vigilante me dijo que no había nadie en casa y me mostró unos documentos que carecen de valor, pero que indican supuestamente que el tema de las visitas está suspendido.
En fin, fui como de costumbre a la comisaría para que envíen al policía y haga la constatación de que no me permiten ver a mi hija.
Estábamos en plena diligencia en la puerta de la casa donde vive mi pequeña, cuando de pronto llegó un patrullero y le indicaron al policía que me acompañaba que “por orden superior” no podía efectuarse la constatación. Igual él terminó de tomar los datos necesarios y regresamos a la comisaría.
Yo tenía toda la intención de hablar con el comisario para que me aclare las cosas, pero no estaba. Entonces, el alférez a cargo me dijo que mi ex esposa ha amenazado con denunciar a la comisaría por estar realizando tantas constataciones cuando me toca visita. De hecho, ella presentó documentación incompleta y ha tratado de sorprender a la policía.
Gracias a Dios, tenía todos los documentos en la mano y luego de una extensa y detallada explicación, el alférez dio la orden para que la constatación proceda sí o sí.
¡Qué irónico!, pretender demandar a la policía por cumplir su deber y además, decir que son demasiadas constataciones. Si me permitieran ver a Fátima, es decir, si tan sólo obedecieran lo que manda la justicia, yo no tendría que hacer constataciones, la policía no emplearía tanto tiempo en efectuarlas, luego registrarlas en el cuaderno de ocurrencias y finalmente darme las copias.
Sin duda, esta es una actitud que realmente no logro comprender, pero, lo que más me intriga es saber qué pretenden con este tipo de acciones que no impedirán que la justicia – más temprano que tarde – se imponga y entonces, cuando mi hija pida explicaciones, ¿qué le dirán quienes nos mantienen alejados?
Hoy, primer día del 2009, vine con la esperanza de que la llegada de este nuevo año traería la posibilidad de ver por fin a mi hija Fátima. Lamentablemente, una vez más, la realidad me da literalmente en la cara: insisten en no cumplir con la ley e impiden que se realice la visita.
Son exactamente las 4:17pm y estoy aún en la puerta de la casa.