Nostalgia en Navidad
No es fácil para mí encontrar las palabras precisas para poder explicar con exactitud lo que estoy sintiendo. Generalmente, ir hasta la casa donde vive Fátima, mi querida hija, implica un desgaste emocional muy grande porque a pesar de estar casi seguro de que no me dejarán verla, por alguna razón, en un rinconcito permanece la esperanza de que las cosas pueden cambiar y permitan que la visita se realice tal y como lo ha estipulado la jueza. Pero no, hasta ahora sólo he encontrado negativas.
Aún así, no pienso darme por vencido y por el contrario, cada día recargo energía y le pido a Dios no sólo que me guíe, sino que ilumine el corazón de quien me mantiene alejado de Fátima. Ella siempre me hace falta. No hay día que no piense en ella, en lo que estará haciendo, en cómo se encontrará…en fin, Fátima está siempre conmigo, en mi mente y en mi corazón.
Pero he de confesar que en estas fechas en que todas las acciones giran en torno a la unidad familiar y el ambiente suele cargarse de nostalgia, he sentido más la ausencia de mi pequeña.
El 24 mientras brindaba por el nacimiento de Jesús, pensaba en Fátima y mentalmente le envié mi cariño y le pedí a Dios que pronto acabe esta pesadilla. No ver a mi hija, no ser parte de su vida me mantiene incompleto, me genera angustia: ella me hace mucha falta.
En fin, cumplí la visita del 25 de Diciembre abrasando la esperanza de encontrar la puerta abierta; pero no, llegué como de costumbre y el vigilante se limitó a decirme que no había nadie en casa.
Entonces, la misma historia: ir a la comisaría, pedir que un efectivo me acompañe nuevamente a la casa de los abuelos maternos de mi pequeña y constate que no me permiten verla, regresar a la comisaría y volver al día siguiente para que me entreguen la copia. Paso siguiente, le doy el documento a mi abogada y ella se lo presenta a la jueza para que sepa que hacen caso omiso de la resolución que emitió estableciendo los días y horas de mis visitas.
Yo espero en Dios, que la jueza sea más enérgica y adopte las medidas necesarias para que de una vez por todas, pueda visitar a mi bebé. Hasta que eso ocurra, continuaré en esta lucha infatigable, porque si piensan que las negativas me van a terminar por cansar, por aburrir, ¡se equivocan!; lo único que logran es fortalecer mi espíritu y reforzar mi decisión de pelear limpiamente por lo que es justo.
Justo es, también que agradezca todas las muestras de solidaridad que he recibido. Gracias desde el fondo de mi corazón a todos aquellos que me han hecho llegar su apoyo a través de mensajes que guardaré en un lugar especial.
Mi agradecimiento a aquellos amigos que dejé de ver hace muchos años, pero gracias al facebook se han comunicado conmigo manifestándome su cariño y demostrándome que a pesar del tiempo y la distancia, la amistad permanece, y hasta se fortalece.
Gracias, muchas gracias porque sé que están allí y cuento con ustedes. Gracias porque me acompañan en este camino, en esta búsqueda que solo terminará cuando tenga entre mis brazos a mi pequeña Fátima e ingrese a su vida para no separarnos más.



Espero que tu lucha contra esta injusticia no desmaye hasta lograr tu meta que es reencontarte con tu hija.
es injusto que se le quite el derecho a Fatima de tener un padre y toda una familia (abuelos,tios,primos ) llenos de amor hacia ella.toda la familia esta en espera del gran dia en que podamos estar todos juntos.
tu padrino tito,tia ceci
primos maria pia y nicolas.
Hola, bueno que pena lo que te esta pasando…soy mujer y aveces creo que nosotras tenemos actitudes equivocadas..nos dejamos llevar por la colera y el egoismo…creo que la mamá de tu hija no sabe que en este tipo de peleas la mas afectada es su propia hija, uno siempre necesita el calor de padre… ustedes pueden tener mil problemas pero eso no debe porque afectarle a ella… ojala ella reflexione sobre eso y te deje sentir a tu hija como tu hija te sienta a ti…mucha suertee¡¡
Ah acabo de ser madre… y es el sentimiento mas grande que una mujer puede tener….. y mi hija tb se llama Fátima =), un poco de paciencia no mas…