Todos los abogados de Elizabeth… Parte 1

Con mi pequeña Fátima
Cuando llegue al Perú desde los Estados Unidos en octubre del 2006 en busca de mi pequeña hija de la cual no recibía ninguna información de parte de su madre, además que mi familia en Lima, ósea, sus abuelos y tíos no se les permitía verla. Me encontré con un juicio de alimentos en mi contra, esa vez me entreviste con supongo yo, sería su primer abogado el Dr. Pinkas Flint Blanck, que en tono muy enérgico me emplazo e incluso amenazo con enviarme a la cárcel, porque yo era un mal padre, que no me preocupaba por mi hija, que no había mandado dinero para su manutención y que además estaba desaparecido, que no sabían nada de mí.
Y claro que todo eso era falso, tal como se lo demostré con todos los tickets de envíos de dinero que había hecho a nombre de la madre de mi hija, además de todas las llamadas telefónicas, por lo menos una vez por semana, durante más de año y medio.
En concreto, el juicio ya estaba prácticamente acabado, me habían juzgado en ausencia, mintiendo en el juzgado de que estaba desaparecido y que no tenían mi dirección, falso porque en todos los tickets de los envíos de dinero estaba mi dirección, en esa ocasión llegue a Lima de la mano de Dios, porque ya había una sentencia en mi contra… pero como a Elizabeth “No le pareció justa, apelo” pero yo presente todas las pruebas y anularon todo lo actuado… después de ese hecho no volví a ver al Dr. Pinkas Flint.
La siguiente abogada fue la Dr. Patricia Simón Regalado, que defendía a Elizabeth con uñas y dientes. Se reinicio el juicio de alimentos e iniciaron otros más… la verdad ya no se cuantos.
Yo inicie uno de régimen de visitas, porque como imaginaran no me permitía ver a mi hija, allí presentaron escrito tras, escrito, con todo tipo de acusaciones, que yo la había maltratado física y sicológicamente, a ella y a mi bebe, que incluso en un primer embarazo yo la había maltratado tanto que perdió al bebe… por supuesto todo si ninguna prueba. Se atrevió a decir que yo cuando me quedaba solo con mi hija, la dejaba sin comer… una locura total.
Me acuso de drogadicto, que paraba drogado y que era muy violento, tuve que pasar por la humillación que me saquen un mechón de pelo para que me hicieran una prueba de consumo de drogas, por supuesto que esa prueba salió limpia, los que me conocen saben que yo ni siquiera café consumo.
Uno de esos primeros procesos fue el que planteo Elizabeth por la Tenencia, medio ilógico puesto que ella tenía la tenencia real me mi hija, pero bueno con una jugada de mala fe de su parte, aconsejada por su abogada me ofrecieron que si yo cedía la tenencia ella (Elizabeth) me permitiría ver a mi hija por una única vez antes que se resuelva el proceso de régimen de visitas… yo acepte, con la esperanza que podría ver a Fátima, me equivoque porque Elizabeth no respeto el acuerdo que firmo en el juzgado y no me permitió ver a mi hija.
En esta etapa creo que fue que Elizabeth solicito garantías personales a la gobernación de Miraflores, claro que otra vez con más mentiras, como que yo hacía escándalos en la puerta de su casa, que golpeaba fuertemente la puerta y que me escondía detrás de unos arbustos, además de que la llamaba a cada rato por teléfono y que la amenazaba. Claro todo esto sin una sola prueba, con lo fácil que es ahora tomar una foto o video, grabar las llamadas telefónicas o solicitar el registros de las llamadas entrantes a sus teléfonos… y a pesar que Elizabeth se presento en la gobernación de Miraflores con un regidor de Surquillo, la gobernadora actuó correctamente y no le otorgo las garantías, además porque entre nosotros habían juicios en el poder judicial.
Como no pudo sacar las garantías, no tuvo mejor idea que mandar a sus padres a que me acusen de todo lo anterior, ósea que ya no era solo a ella, sino que también llamaba a sus padres y los amenazaba e insultaba a altas horas de la noche, podrán imaginar que eso tampoco prospero y no les otorgaron las garantías.
Continuara…






